Los Hijos del Gusano Luminiscente (II)

Guerra de bandas en el Sector A-R7-Zeta

Con la asimilación de los restos del culto de la Araña de los Cuatro Brazos, los cultistas del Gusano establecieron su control en las capas inferiores de la Subcolmena de Primus bajo la fachada de uno de los múltiples gremios mineros de la zona. Todo iba a desarrollarse en secreto, previo al siguiente paso en el alzamiento, cuando el gobernador Lord Helmawr decretó, con el objetivo de fortalecer el tejido económico de Necromunda, iniciar un proceso de recolonización de secciones abandonadas de la Colmena Primus. Este proyecto empezaría por el sector A-R7-Zeta de la Subcolmena, muy cerca del territorio principal del culto.

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El acólito Kardotor el Implacable y el aberrante Scarver el Ungido en una de las peleas callejeras.

Con la posibilidad de tomar el control de nuevos territorios para sus Casas, numerosas bandas descendieron a las entrañas de la Subcolmena dispuestas a imponer su supremacía sobre las demás. No sabían que en aquella oscuridad casi olvidada ya medraban los Hijos del Gusano Luminiscente, pero la guerra por el control de aquel inframundo había empezado atrayendo la cada vez más peligrosa atención del Adeptus Arbites.

El asalto al Generatorium

Los Hijos del Gusano Luminiscente superaron a las bandas rivales a base de fanatismo y conocimiento del terreno, pero el punto de inflexión fue el ataque a un Generatorium del Adeptus Mechanicus. Distintos líderes pandilleros, entre los que se encontraba el propio Sicarion el Iluminado, acordaron atacar al enclave que suministraba energía al sector de la Subcolmena y dinamitar con ello la cooperación entre el Mechanicus y los Arbitres. El ataque fue un fracaso, bandas rivales y la guardia skitarii lograron defender con éxito el Generatorium provocando un crecimiento de la presión del Adeptus Arbites en la zona.

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El Adeptus Arbites sufrió un atentado a manos de los Hijos del Gusano Luminiscente.

Con el peligro de verse descubierta su presencia, los Hijos del Gusano actuaron expeditivamente, ya que temían que el interrogatorio a uno de sus miembros descubriera su naturaleza híbrida comprometiendo a todo el culto. Cuando los Arbites llamaron a comisaria a uno de sus miembros, Diomos, para declarar, injertaron en él múltiples cargas de demolición y bombas de fusión en el cuerpo. Dentro de la comisaria se inmoló arrasándola y asesinado a todos los agentes que se encontraban en ella. Con esto el culto ganaba un tiempo muy valioso para asentar su posición en la Subcolmena.

La amenaza revelada

En los días finales de la guerra por el control del sector, los Hijos del Gusano Luminiscente dominaban ampliamente la zona y las bandas rivales empezaron a remitir ante el control del cada vez más sospechoso gremio minero. El verdadero rostro del culto se reveló cuando un marine espacial de los Puños Imperiales enviado a reclutar pandilleros desapareció en la Subcolmena.

El Astartes se había adentrado en lo profundo del territorio del culto, pero antes de que pudiera informar de lo que había descubierto, los genestealers purasangre destrozaron al marine. Los rumores de esta desaparición atrajeron numerosos pandilleros a la zona para saquear lo que pudieran, así como un Magos Biologis a investigar lo sucedido escoltado por un marine de la Deathwatch.

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La expedición subterránea al territorio de los Hijos del Gusano Luminiscente

Esta peculiar alianza entre bandas, Mechanicus y Deathwatch se adentró en el territorio de los Hijos del Gusano Luminiscente, pero pronto se vieron emboscados por los genestealers del culto, y, aunque lograron avanzar duramente y recabar datos acerca de la amenaza que representaba el culto xeno, repelidos de su territorio. No sin antes infringir severo daño a los cultistas con el asesinato de uno de los Magus del Culto, aunque estos también se habían cobrado una víctima en la figura del marine de la Deathwatch que escoltaba al Magos Biologis.

Vuelta a las sombras y éxodo

Temiendo ser descubiertos por el superviviente Magos Biologis, Sicarion el Iluminado empezó a imponer un perfil bajo a sus acólitos. Ordenó el éxodo de decenas de sus sectarios en naves mineras que se dispersaron por todo el imperio consciente de que los Hijos no poseían aun el poder suficiente para el alzamiento en Necromunda. Pero nunca llegó una respuesta imperial a su presencia, aunque los cultistas habían podido silenciar a los pandilleros mediante el asesinato y la hipnosis, el Magos Biologis nunca reveló la presencia xeno en las entrañas de la Colmena Primus, ¿la razón? Sigue siendo un misterio.

Con numerosas naves de colonos y de carga, los Hijos del Gusano Luminiscente se han ido extendiendo por el Imperium desde Necromunda. El mayor número de todos ellos llegó al mundo minero de Hiisi Secundus, planeta donde el ciclo volvería a empezar.

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Los Hijos del Gusano Luminiscente llegan a Hiisi Secundus. Fuente

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